sábado, 13 de octubre de 2012

TENER CONCIENCIA

  Por: institutointernacional5heroes.blogspot.com

 

 EL HOMBRE DE LA TRANSICION

Marx nos dice: "la condición humana es la relación social". Ortega y Gasset, el filósofo  español,  asentó: "Yo soy yo y mi circunstancia". Es así, el humano pensante ha entendido que él y las circunstancias forman una unidad, con contradicciones, con armonías, pero siempre uno.

Del anterior pensamiento surge una serie de preguntas: ¿Hasta dónde se puede modificar la relación hombre-sociedad, cómo? ¿Puede el hombre escaparse a ella? ¿Cómo conocerla? ¿Cómo se manifiesta la relación entre el hombre y la sociedad? ¿Puede el hombre prepararse para la modificación? Ensayemos algunas reflexiones.

En la política, y en su otra cara, la economía, que nos interesa mucho en estos días, se evidencia la relación hombre-sociedad (circunstancia). Pensemos en cómo actúan los políticos, hasta qué punto influyen en ellos las relaciones sociales, y hasta dónde llega su libre albedrío, hasta qué punto son sólo la personificación de un proyecto, de unos intereses.

Pensemos en obama, por ejemplo, ¿podía actuar diferente a cómo actuó? Preguntémonos lo mismo de rajoy, zapatero, lula. Pensemos en un ultra millonario como bill gates, ¿por qué no reparte su dinero? o en los banqueros ¿por qué no hacen prestamos sin intereses?  ¿Qué piensan, qué determina su pensamiento, cómo lo justifican?

Las preguntas pueden ser infinitas, las respuestas han angustiado al hombre desde lo profundo de la historia, han provocado muchísimas discrepancias. Intentemos aproximaciones.

El sistema capitalista es un conjunto de relaciones, de intereses, de necesidades que como  una tela de araña va atrapando al humano, lo moldea a su imagen y semejanza, lo convierte en una pieza de su interés, lo coloniza y lo transmuta en una personalización del capitalismo. Podemos resumir diciendo que el sistema capitalista se sustenta en humanos capitalistas, sistema y hombre forman una unidad.

El sistema capitalista para funcionar necesita producir mercancías que se realicen en el mercado, es decir, que se vendan, de esta manera realiza la explotación del trabajador.

Debe producir, además, con el mayor beneficio posible, por eso debe adecuar las necesidades de la sociedad a su producción, crear necesidades que maximicen el beneficio para el capitalista. No produce lo que la sociedad naturalmente necesita, sino que crea necesidades que determinen la producción con alto beneficio para el capitalista. De esta manera el capital toma el control de la Sociedad y el humano pasa a ser un manejado, la mercancía, como un fetiche, dirige a la sociedad, el capital es un nuevo dios.

La Política y los políticos en el capitalismo están sumergidos en esta pérdida de la personalidad, están al servicio del mundo de las mercancías, no al servicio del hombre.

El Socialismo pretende zafarse de esta situación de enajenación, cambiar la sociedad, cambiar las circunstancias del hombre. La tarea tiene dificultades: opera en la sociedad enajenada, debe captar a los hombres alienados para la causa del cambio, para el renacer de una nueva sociedad, el período de transición se realiza con hombres de la transición habitados por lo viejo, contradictorios. La tarea es descomunal, pero es posible.

Ya está claro el verdadero discurso de capriles y de la mesa de unidad: es el capitalismo. ¿A este programa qué opone el chavismo? La respuesta parece directa: el Socialismo. Sin embargo, son importantes algunas precisiones. Veamos.

El capitalismo que nos propone capriles es el capitalismo maduro, hacia allá tienden todas las formas nosocialistas por más bondadosas que parezcan. Es así, el capitalismo en cualquiera de sus fases crea una mentalidad egoísta, deforma la visión de la vida, nos transforma en cosas, nos mecaniza e insensibiliza. Recordemos aquel chinito que para comprarse un electrónico vendió una parte de su cuerpo, o la niña atropellada cuyo cadáver permaneció tirado en la calle frente a la indiferencia de los hombres-mercancías.

Al iniciar el camino del capitalismo, en cualquiera de sus versiones, por cualquier sociedad, con cualquier excusa, se va creando un mundo deshumanizado, el de las cosas, y al final del camino encontramos los hombres-mercancías.  Encontramos el capitalismo maduro engarzado con el imperio mundial de la muerte, el proyecto que capriles nos propone, el mismo de la Europa devastada, la de los suicidios, de las emigraciones vergonzosas. El mismo de los gringos que vampirizan al mundo pero se les acaba el tiempo con deuda descomunal, crisis estructural que amenaza con ser definitiva.

El capitalismo, ingenuo o salvaje, cualquiera sea su versión, necesariamente camina hacia un remedo de la forma más evolucionada de este sistema. Así pasa con China, Brasil, grotescas imitaciones de lo peor de los países del norte, acumulando capital y también conciencia egoísta, de millonarios groseros enriquecidos con el sudor y la desdicha de sus hermanos.

Lo anterior es una ley corroborada por la historia. Los ensayos capitalistas imitan las formas más evolucionadas del sistema, aunque de manera deformada, monstruosa, con sus vicios en grotesca mezcla con sus virtudes: el celular con sus miserias, el carrote con el rancho, con su lastre de esclavitud y deformación del humano.

El proyecto Bolivariano, y he allí su inmenso valor, es la posibilidad de romper con el capitalismo definitivamente. Esta es su diferencia esencial con el proyecto de la oligarquía, del imperio. Mantener esa posibilidad es la tarea más importante de los revolucionarios en los pocos días que nos separan de las elecciones de octubre.

Después, la tarea más importante será hacer de nuestro socialismo incipiente, bamboleante, indeciso, un Socialismo fuerte, nítido, donde las formas capitalistas sean vestigio, la conducta egoísta se reduzca cada día, y la relación humana sea de fraternidad y no de guerra. Donde las teorías que coquetean con formas capitalistas sean desechadas, las soluciones de los males de la sociedad se resuelvan con más Socialismo, y las herramientas melladas del capitalismo sean consideradas de alto peligro para la tarea socialista. Donde, en definitiva, el hombre recupere su condición humana, su puesto en la sinfonía de la vida, su armonía con el resto del planeta.

Lo primero es existir, que exista la oportunidad, por eso votar por Chávez, salvar la Patria, es un deber.

NECESARIA COMPRENSION

Por: ungranodemaiz.blogspot.com


                            LAS DOS DIMENSIONES



La Revolución Pacífica, cuando va a las elecciones burguesas, enfrenta dos dimensiones:
Una, la dimensión burguesa. Lo importante en ella es mantener la capacidad de reproducción del capitalismo, prevalecen los números, la propaganda efectista, las encuestas. Es un territorio comercial, allí se imponen las reglas del mercado. Los partidos oligarcas se confinan en esta dimensión.
 La otra dimensión es la capacidad de ir al Socialismo. Se mide por la relación de la Conciencia del Deber Social con la Propiedad Social que la soporta. A este binomio algunos lo llaman el Pilar.
Cada dimensión tiene sus propias reglas, su lógica, exige un comportamiento. De ellas emerge el pueblo con una determinada ética, con una moral.
Estas dos dimensiones, aunque se influyen mutuamente, son también independientes. Se presentan varias posibilidades: es posible el triunfo en la dimensión burguesa y la derrota en la dimensión socialista, o peor, a costa de ella. En este caso el triunfo enmascara la derrota estratégica, la Revolución se desgasta y abre paso a fórmulas restauradoras.
También se puede dar el caso de triunfo en la dimensión socialista que no se concreta en la dimensión comercial, en este caso el Socialismo sale fortalecido.
Lo ideal sería que los triunfos en las dos dimensiones se potencien, que el triunfo en una signifique el éxito en la otra, en este caso la Revolución  consigue descifrar la ecuación de la Revolución Pacífica , va camino a consolidarse.
Un análisis de los recientes resultados electorales debe considerar la relación de estas dimensiones. Veamos.
Comencemos por la fase de propaganda de la campaña revolucionaria. Ésta se apoyó en los logros materiales de lo que se llamó el pago de la deuda social heredada de los gobiernos burgueses. Se predicaban las facilidades para adquirir viviendas equipadas, vehículos, cifras de alimentación, educación, en resumen, en las virtudes de un reparto abundante de la renta. Este reparto se contrastaba con el trato que la burguesía daba a la renta: transvasarla hacia los países desarrollados por vía del petróleo barato.  
No hubo exigencia de un cambio en la conducta de la masa, de contraprestación social, se otorgaban los bienes sin exigir cambios en la conducta que elevaran la Conciencia del Deber Social, el sentido colectivo. Se hizo concesiones a la lógica de la dimensión burguesa de las elecciones.
La acción económica de la Revolución no se usó para elevar la Conciencia del Deber Social, para potenciar el Pilar socialista, sino para obtener ventaja en la dimensión comercial. De esta manera se le hizo concesiones, se potenció a la restauración. Aunque en esta dimensión se triunfó, se debilitó la vía al Socialismo. Aunque a primera vista no se perciba, al gobierno se le expuso a un zarpazo.
Sólo en los últimos ocho días de la campaña, el Comandante rompió el cerco de una elección tradicional, llena de clichés, e impuso su fuerza espiritual, ese cambio, ese giro, fue determinante en el resultado final, sin duda movilizó el alma de los humildes.
¡Con Chávez Rectificar!

CLASE DESCLASADA

Por: ungranodemaiz.blogspot.com 

 

¿CÓMO GANAR A LA CLASE MEDIA ?

 

A la Revolución se le plantea un problema: ¿cómo captar a la clase media?

 La preocupación es comprensible, emana directamente de la lógica de las elecciones burguesas, en ellas no importan las clases, incumbe sólo el voto que cada individuo aislado representa. Siendo así, no se considera a la clase social, su papel en la sociedad, en la Revolución , sino que  la valoramos como un grupo de individuos a los cuales debemos dar prebendas con la ilusión de que, contentos, voten por la Revolución.

Planteado así, el problema de la clase media es insoluble: la Revolución , que es una sustitución de la relación social capitalista, no puede complacer las necesidades creadas por esa relación. En otras palabras: ser Revolución y simultáneamente ser proveedora capitalista, querer cambiar manteniendo la ética y la visión del mundo capitalista, es ¡imposible!

La clase media debe verse más allá de las elecciones burguesas, debe ubicarse en el contexto humano, allí la Revolución tiene mucho que ofrecer, no a la clase media, que es una clase eminentemente capitalista, hija del capitalismo, sino a los miembros de esa clase que son eminentemente humanos. Es a ellos a quienes la Revolución debe hablar. Las clases dominantes han producido grandes revolucionarios: Bolívar, Fidel, el Che, Trotsky, Gustavo Machado. Una cosa es la clase y otra los humanos que la componen.

¿Cómo hacerlo?
La clase media es en realidad una relación social. 
El afán de captar a la clase media es indicativo de que la Revolución no avanza y, lo que es peor, no piensa avanzar, siempre permanecerán las relaciones económicas sociales que originan a la clase media, es decir, el capitalismo. Sólo superándolo con el Socialismo resolveremos el problema de las relaciones económicas que dan origen a las clases dominantes, incluida la clase media como clase auxiliar, amortiguadora. Sólo así será posible la incorporación de esos individuos a la hermosa causa del bien común, de la vida en sociedad. Esa es la solución definitiva al problema.

En lo inmediato ¿qué hacer? Ya comprobamos que a la clase media no se le puede captar con prebendas materiales. Por sus características, es necesario ganarla para la causa del Socialismo por la vía del espíritu, del convencimiento, hacerle comprender las bondades del cambio en la relación humana: de la vileza de la guerra de todos contra todos a la relación del deber social, armoniosa, amorosa. Que entiendan que de ese cambio depende la vida del planeta, de la humanidad, que no es posible huir en avión de esa realidad porque es planetaria.

Hay que des-satanizar al Socialismo y la batalla no es fácil. Luchamos contra el mayor arsenal mediático que ha conocido la humanidad pero no hay otra forma de captarlos, pretender hacerlo con prebendas, manteniéndole su falso status, es construir, armar, a nuestros verdugos.

Así, fortaleciendo al Socialismo ganaremos a los mejores hombres de esa clase.

¡Con Chávez y con lo mejor de la Clase Media!

 

miércoles, 10 de octubre de 2012

GOBERNAR SOCIALISTAMENTE

Por: ungranodemaiz.blogspot.com

 

RECTIFICAR: MÁS SOCIALISMO 


Conocidos los resultados principales de las elecciones del 7 de octubre tenemos material para analizar el nuevo paisaje político y los retos para la Revolución Bolivariana.

Lo primero es felicitar y felicitarnos por el triunfo electoral, que significa la posibilidad de que siga viva la Revolución , de dirimir las fuertes contradicciones que la habitan, de avanzar hacia más Socialismo, o sucumbir en las ilusiones socialdemócratas de un mundo con explotación pero armónico.

Esa pugna es el signo principal del futuro, determinará el destino de esta sociedad, en otras palabras: la Revolución se ganó la oportunidad de ¡rectificar! de profundizar el Socialismo, de abandonar los coqueteos con clases, sistemas de explotación y con sus expresiones políticas. Lo hace o perece en las miasmas del pasado de donde quiso liberarse.

Los resultados, aunque incompletos, nos dicen que la distancia entre Revolución y Restauración se acortan en lugar de profundizarse: de un 26% de diferencia en las elecciones presidenciales del 2006 pasamos a un lánguido 10%. Perdimos casi 20% de nuestra votación, los análisis preliminares indican que los perdimos en los sectores pobres y sin aumentar la votación en los sectores de clase media.

¿Por qué la mengua? La respuesta reside en la esencia del Socialismo, sin comprenderla estamos destinados al fracaso: el Socialismo tiene como esencia al amor, a la relación fraterna, al sentido de pertenencia a la sociedad. El capitalismo tiene como esencia al egoísmo, a las soluciones individuales. Ese es el fundamento de la batalla, el egoísmo enfrentado en feroz lucha contra el amor, y hacia allí deben ir dirigidos nuestros esfuerzos.


De aquí se desprenden dos rectificaciones: corregir la calidad y el destino del mensaje. La base social natural de la Revolución son los excluidos, los obreros, los barrios, las fábricas. Por eso el mensaje debe descansar fundamentalmente en el espíritu, en el alma, en la pasión y en el sentimiento amoroso, no en las clases privilegiadas, no en la recompensa material que transforma al hombre en un mercenario fácil presa de promesas y ofrecimientos del capitalismo.

Nuestra política debe ir dirigida a elevar la visión de la masa pobre, desde lo mezquino de su entorno hasta la visión universal de la Patria Humana. Sólo así podrá dar justo valor a las circunstancias de su vida, no tomarán decisiones de importancia universal influidos por factores locales, un hueco, un apagón. Por mezquindades no lanzarán por los albañales de la historia a la oportunidad revolucionaria.

Es urgente integrar a la sociedad en un tejido social nacional que soporte la Conciencia del Deber Social para acabar con el aislamiento de formas organizativas  que hoy son fuente de egoísmo.

Otra rectificación urgente es adquirir una cultura de la discusión entre revolucionarios. Una Revolución que no discute muere. Es necesario dotar al pueblo humilde de las herramientas y conocimientos necesarios para que participe de manera creativa en la construcción de la teoría y la práctica revolucionaria. El estudio, la discusión, deben ser las tareas principales de la sociedad. La ignorancia es contrarrevolucionaria.

¡Viva Chávez!

REFORMISMO

  Por: ungranodemaiz.blogspot.com

 

EL MAYOR PELIGRO


El mayor peligro para el Socialismo, la última defensa del capitalismo, no es el imperio, ni los drones, ni los lacayos locales, el mayor enemigo del Socialismo es el reformismo que convive con la Revolución.
 
 
Sus métodos son sutiles, difíciles de detectar, se disfraza de revolución, mina, sabotea la acumulación de conciencia revolucionaria. Usa variadas técnicas, propone formas que estimulan el egoísmo, el clientelismo, la recompensa material sin creación de conciencia. Enemigo del trabajo colectivo voluntario, sustituye a la organización social por una suerte de muchedumbre amorfa sin dirección, sin rumbo e incapaz de tareas complejas, meras sumas de individualidades, más que reales existen en los trucos publicitarios y en la mente de sus creadores.
 
 
Los reformistas sabotean las respuestas revolucionarias a problemas concretos y, cuando sus construcciones fallan, cuando la masa que han descuadernado no puede dar respuestas, entonces ponen el grito en el cielo, proclaman crisis y sacan de un sombrero de mago como solución…capitalismo.
 
Ya cumplieron su misión: sabotearon la posibilidad revolucionaria.
 
 
Inventan oportunidades de todo tipo para contrabandear su solución capitalista. Si se devela un golpe dicen que el diálogo es necesario para recomponer las fuerzas. Si se gana una elección entonces el llamado a la concertación es por "la necesidad de reforzar la democracia." Si entramos al mercosur serán los empresarios los llamados a producir. Si sube el dólar… pacto, si sube el petróleo… reformismo.
Es que los reformistas no pueden ir más allá del capitalismo, provienen de la pequeña burguesía, carecen de grandes capitales pero su alma es capitalista, se sienten y actúan como roquefeler, comen roquefort, beben 18 años, pero viven en la angustia de caer en las clases desposeídas que creen que abandonaron.
 
 
Cuando el reformista tiene oportunidad de proponer dirección, cuando los vientos de la tormenta lo llevan a las esferas dirigentes de una Revolución, entonces entra en pánico. ¿Cómo ser revolucionarios y no avanzar?  ¿Cómo proteger al capitalismo sin que se note? Ese es su dilema, su tarea. Hasta ahora la han cumplido con éxito. Son muchas las Revoluciones que han sucumbido a sus celadas ideológicas, muchas las tormentas de cambio que han transformado en brisitas inofensivas y muchas las esperanzas que han truncado.
 
 
El 7 ganamos la oportunidad, quizá la última, que el pueblo nos da para avanzar. Si no lo hacemos pasaremos a la historia como una posibilidad, una más, frustrada por la falta de coraje teórico. La Revolución no puede permanecer durante tanto tiempo estancada en el terreno oligarca sin transformarlo. La etapa que comienza es de transformación de la estructura, de la cultura oligarca que nos gobierna desde Páez, de lo contrario seremos derrotados, pasaremos al museo de la historia donde reposan los héroes, pero nunca donde se recuerda a los constructores de mundo.
 
 
Los reformistas afloraron. Ahora llueven las proposiciones de pacto, de ir "al centro", de abrazarse con el enemigo, las filosofías que las sustentan, debemos reconocerlo, son muy creativas, es que el miedo a avanzar estimula la imaginación.
 

¡Con Chávez avanzar!

viernes, 5 de octubre de 2012

EL 7OCT GANA CHAVEZ


Por: http://signosdeizquierda.blogspot.com
 
En los primeros días de octubre de cada año el llamado Cordonazo de San Francisco baña Caracas con una intensa lluvia. Este jueves, el santo sacudió las nubes, como reza la tradición, para bendecir el cierre de campaña de Hugo Chávez, quien convocó al pueblo a votar el domingo 7 desde muy temprano para garantizar la victoria popular y la vida de la Patria. "Hemos sido bañados por el agua bendita del cordonazo de San Francisco", dijo el candidato socialista desde la avenida Bolívar, una de las siete vías caraqueñas que plenó la "avalancha bolivariana" a tres días de las elecciones presidenciales.

Chávez puntualizó que en estos comicios "está en juego la vida de Venezuela", y reafirmó su confianza en que el país continuará por la senda de la Revolución Bolivariana.
"En nuestras manos no se va a perder la vida de la patria, estoy completamente seguro", expresó. "Yo seguiré con ustedes, mi próximo Gobierno comienza el próximo lunes 8 de octubre".
El aspirante socialista destacó que en los últimos años su revolución salvó la patria y echó las bases del futuro. "Venezuela era un país hambriento. Hoy ya no hay hambre en Venezuela".
"Aquí hace veinte años había hambre, pobreza y miseria", recordó y apuntó que en apenas diez años su gestión bajó la pobreza en más de la mitad, el desempleo pasó de 20% a 7% y logró llevar al país al quinto lugar mundial en cuanto a matrícula universitaria.
Dijo que en su próximo período de seis años la miseria llegará a cero, que cada familia venezolana tendrá una vivienda digna, que en 2019 no habrá ni un desempleado y que creará más de diez universidades, la cuales se sumarán a las 22 que han nacido durante su gobierno.
"Dentro de seis años debemos estar en primer lugar en el mundo en educación, salud, vivienda, alimentación, trabajo (...) Por eso estamos hablando de que la vida de la patria es lo que está en juego", sentenció en referencia a su señalamiento de que en estos comicios el país decidirá entre seguir la senda de la Revolución Bolivariana y la propuesta de la derecha.
Alertó que un gobierno del "majunche" -término que en Venezuela se usa popularmente para referirse a algo de poca calidad y que se le endilgó durante la campaña al aspirante de la derecha Henrique Capriles- acabaría con los programas sociales de salud, alimentación y educación.
El candidato socialista instó a los revolucionarios a votar desde temprano para que "ya al mediodía la victoria de Chávez sea incuestionable", y a estar listos, después de sufragar, "para defender la victoria del pueblo ante cualquier pretensión de la burguesía" de desconocerla.
Un pueblo preparado para triunfar
La intensa lluvia característica del llamado Cordonazo de San Francisco no mermó la presencia de miles de venezolanos, seguidores del líder de la Revolución Bolivariana, en siete de las principales avenidas de la capital: Bolívar, Universidad, México, Lecuna, Fuerzas Armadas, Urdaneta y Baralt.
Vistiendo una camisa azul marino completamente empapada, Chávez saludó desde la tarima dispuesta en la Bolívar a un pueblo emocionado por ver a su líder. Fue presentado por José Vicente Rangel, un experimentado político de izquierda en Venezuela, periodista y exvicepresidente durante el Gobierno socialista.
Cantando el Himno Nacional junto con su gente, Chávez inició su discurso, que duró media hora. "Las circunstancias me obligan a ser breve", dijo en alusión al "palo de agua", como se conoce en Venezuela a un fuerte aguacero.
"Todo el mundo a votar por Chávez el 7 de octubre", exclamó y confió en que el pueblo le dará "una paliza a la burguesía". "Va a ser una gran victoria, la victoria bolivariana, la victoria popular".
Reiteró que "hay un solo grito que se oye por toda Venezuela: Gana Chávez el 7 de octubre, porque Chávez son ustedes, Chávez es la patria, Chávez es el futuro, Chávez es la alegría".
A Capriles lo calificó como el candidato "adeco y copeyano", en alusión a los desprestigiados partidos Acción Democrática y Copei, así como el representante del "paquetazo" neoliberal, de los grandes ricachones, de los corruptos, de los enormes negocios.
El líder bolivariano resaltó que la batalla que se salda este 7 de octubre tiene más de 500 años, desde la llegada del imperio español a tierras venezolanas. "Aquí estamos los hijos de Guaicaipuro", dijo en referencia al cacique indígena, y añadió que son también los descendientes de Bolívar, de los patriotas de la independencia y del Caracazo –la revuelta popular que se desató en el país en 1989 en contra de las medidas económicas neoliberales-.
"Nosotros somos los del 4 de febrero, carajo. Los del 27 de noviembre", agregó en alusión a las rebeliones cívico-militares que hubo en la nación en 1992.
En medio del discurso, y tras cantar junto con su pueblo parte del emotivo tema "Venezuela", Chávez dijo que gracias a Dios y al pueblo heroico de Bolívar, Venezuela "resucitó de entre los muertos y hoy vive la patria, y por nada vamos a permitir que vuelvan a aniquilarla. Eso es lo que está en juego el 7 de octubre. Nos estamos jugando la vida de Venezuela".
Recibió un contundente "no" como respuesta cuando preguntó: "¿Acaso le falló Chávez a ustedes el 4 de febrero? (..) ¿Acaso Chávez siendo presidente se vendió a la burguesía o se dejó doblegar por el imperialismo?". "Seré fiel siempre al pueblo de Venezuela", dijo antes de celebrar la manera en que finaliza su campaña por la presidencia.
"Estamos cerrando campaña de esta manera esplendorosa, desbordada de amor, de patria, de alegría, en Caracas, la cuna de Bolívar".
Tras el discurso, Chávez inició un recorrido por las otras seis avenidas caraqueñas abarrotadas este jueves por el pueblo que lo apoya.

jueves, 4 de octubre de 2012

NECESARIO RE-ANALISIS



REINALDO ITURRIZA LOPEZ:
Parlamentarias 26-S: Un Análisis Preliminar
Este articulo publicado por Reinaldo Iturriza López una vez pasadas las elecciones Parlamentarias del 26 de Septiembre al cual citara el Líder de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez para hacer el lanzamiento de la aplicación de la 3R al cuadrado (Revisión, Rectificación, Reimpulso, Reunificación, Repolitización, Repolarización), que luego de un largo proceso de debate, discusión y reflexión de este material se nos olvido -en colectivo-  poner en práctica parte de la orientaciones que contiene y que el comandante ordeno internalizar para aplicar y convertir estas palabras en hechos concretos, por lo que aprovecho esta oportunidad para invitar nuevamente a re-leer y lo coloco en este blog tal cual fue escrito:
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Exactamente a las 2 de la mañana de este lunes 27 de septiembre, la Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, comenzó a ofrecer los resultados preliminares de las elecciones parlamentarias. Con una participación global del 66,45%, el chavismo ha alcanzado 95 diputados, la oposición 64, quedando 6 cargos en disputa. Aún no están disponibles las cifras oficiales globales de la votación para cada fuerza política, a menos que se tomen como tales los datos (que es necesario verificar) referidos al Parlatino: 5 millones 222 mil 354 del PSUV contra 5 millones 54 mil 114 de la MUD (una diferencia de 168 mil 240 votos).


Despejada la duda sobre los resultados electorales, descartados el peor escenario (victoria opositora) y la mayoría absoluta del PSUV (dos tercios o 110 de un total de 165 diputados), lo primero que hay que decir es que el objetivo principal se alcanzó: el chavismo se mantiene como la fuerza política mayoritaria del país (con el 57,5%, hasta ahora, de la nueva Asamblea Nacional).


Esta situación le permite asumir con mayor holgura y capacidad de maniobra el siguiente objetivo: repolarizar  la sociedad venezolana. Mucho especularon los voceros opositores sobre la necesidad de “derrotar” al chavismo, impidiendo que alcanzara los dos tercios de la Asamblea Nacional, porque esto implicaría la “radicalización” del proceso venezolano. El problema es que en el discurso opositor, como lo sabemos de sobra, esta “radicalización” significa la consolidación de un sistema “totalitario” y “comunista”, que cercana las libertades políticas del pueblo venezolano. Tocará a las fuerzas opositoras evaluar la pertinencia y sobre todo las falencias de un discurso que le ha impedido, una y otra vez, granjearse el apoyo de las mayorías. Cantarán victoria, sin lugar a dudas, pero la procesión va por dentro (un proceso incipiente de recomposición de su clase política). Pero éste es un asunto que no nos compete. Dicho sea de paso: el peor error que puede cometer la vocería oficial del chavismo es enfrascarse en una polémica estéril con la partidocracia, intentando “demostrarle” que no ha vencido. Lo otro es evitar el triunfalismo acrítico, que en estas circunstancias es el peor de los consejeros.


Repolarizar significa precisamente esto: avanzar en el proceso de radicalización democrática de la sociedad venezolana. Sí, radicalización democrática. Ésta implica recuperar y afinar “los mecanismos de interpelación mutua entre Chávez y la base social del chavismo, buena parte de la cual está hastiada de la cortedad de miras estratégica del chavismo oficial, que insiste en comportarse como minoría”. Implica recuperar lo que hizo grandioso al chavismo: si éste “significó la progresiva politización del pueblo venezolano, fue porque hizo visible a los invisibles y dio voz a los que nunca la tuvieron”. Significa, de igual forma, una lucha sin cuartel contra “burócratas, corruptos, dirigentes mediocres, oportunistas, estalinistas”, ninguno de los cuales “es hegemónico en el chavismo. Su existencia está lejos de ser aceptada de manera cómplice o resignada por el resto, y en cambio es fuente permanente de malestar y conflicto”. Significa, también, saber leer los signos, donde los hubiere, de “hastío por la política” en las bases sociales del chavismo.


Entre otras cosas (puesto que la definición de una agenda tendrá que ser obra colectiva), lo anterior implica revisar la relación entre el partido/maquinaria y la amplia base social del chavismo, que están lejos de significar lo mismo. Allí donde el partido está alienado del chavismo popular, mal puede pensarse que funciona como “vanguardia”. Ejemplos sobran de luchas, dinámicas y formas de organización popular en peligro de ser cooptadas (o cooptadas ya, con el saldo de la desmovilización popular) por el partido. Implica también un amplísimo debate sobre la necesidad de relanzar el objetivo de crear una nueva institucionalidad (derrotando al Estado burgués), lo que pasa por reducir la distancia que media entre el socialismo en tanto que horizonte estratégico, y las formas de gobierno propiamente socialistas. Esto quiere decir que es necesario preguntarse: ¿qué significa gobernar socialistamente? ¿Qué distingue a un gobierno socialista (en la práctica, en el cómo del gobierno) de las formas de la vieja partidocracia y los métodos de la burguesía parasitaria? Esto es: en lugar de la “gestionalización” de la política, “repolitización” de la gestión, subrayando, por supuesto que sí, su carácter de clase. Educación, salud y alimentación seguirán siendo las principales áreas donde será posible continuar ensayando la construcción de esta nueva institucionalidad, defendiendo los logros obtenidos pero sopesando y corrigiendo las fallas.


Un dato en particular, y ya habrá tiempo de analizarlo con mayor detenimiento, refuerza la hipótesis de la necesidad de la repolarización: la derrota aplastante de las fuerzas políticas (y en particular del PPT) que hicieron de la “despolarización” la bandera de su campaña.


El propósito de este análisis preliminar, que puede resultar incómodo para algunos, no es hacer leña del árbol caído. A menos que, efectivamente, los haya quienes se asuman caídos, derrotados o en desventaja e intenten ocultar su derrota con discursos triunfalistas. Tanto el triunfalismo como el derrotismo son pasiones tristes, y lo que está en juego es algo muy serio como para encarar las nuevas circunstancias de manera vacilante o con ínfulas de superioridad. Sobreestimar la propia fuerza es la vía más fácil para perderla. Quien la subestima, está perdido de antemano.


Considero que el escenario que se abre a partir de los resultados del 26-S hace absolutamente pertinentes todas estas reflexiones e interrogantes (entre otras). Por eso, estoy convencido de que la revolución bolivariana ha sido la gran vencedora. Es tiempo de deliberación, de revisión, de invención. Es el tiempo de las oportunidades: de la posibilidad infinita de imprimirle mayor vitalidad y fortaleza a un proceso que, doce años después, aún es capaz de alcanzar una “sólida victoria”, lo suficiente como para avanzar en la creación de las condiciones que hagan posible su radicalización democrática. Son tiempos de revitalización política. Bienvenidos sean.