domingo, 5 de febrero de 2012

Edgar Lopez, Luchador Social Veorense

Gerenciando para dar resultados concretos.

Con la articulacion y coordinacion entre el Gobierno Nacional Cmdte Hugo Chavez,
Regional Licdo Julio Leon y Municipal Sr Cesar Silva, se impulsa el desarrollo deportivo del municipio Veroes.
Juan Torrealba Presidente FUNDEY, Edgar Lope Presidente IMDEVE,
con Voceroes del Poder Popular Carbonero

Voceros de Poder Popular a la hora de recibir
 implementos deportivos.

Niños de la comunidad contentos por el apoyo de
 FUNDEY e IMDEVE


Reflexion del Juan Torrealba Presidente de FUNDEY
sobre la necesidad de cuidar los implementos deportivos.


"Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios"

Simon Bolivar               

viernes, 3 de febrero de 2012


Publicado por: ungranodemaiz.blogspot.com


TENSIONES Y ELECCIONES

La sociedad venezolana contiene fuertes tensiones, la lucha de clases es feroz, y se agudiza cada día más. Aquí confluyen intereses irreconciliables en pugna por la hegemonía. El presagio es de violencia.
Sobre la nación se ciernen nubarrones de fascismo, las señales son claras, en amplios sectores se agrava el sentimiento de muerte, de odio, el desprecio a los humildes aflora con fuerza inusitada. Las bases gringas que nos rodean, los susurros a los militares, las amenazas de genocidios, las manos blancas y los corazones podridos, todos convergen en el objetivo de salir del chavismo, aun a costa de causar el máximo dolor a todo el país, siguen el ejemplo de pinochet, o de Irak, son capaces de cualquier crimen.
Por otro lado, dentro de la revolución, opciones capitalistas conviven con la opción socialista. No hay lugar a dudas, en Venezuela está naciendo un nuevo mundo, se liberan fuerzas de redención, y cuando esto ocurre, todas las fuerzas de la oscuridad se confabulan contra la esperanza.
En ese ambiente nos enfrentaremos a las elecciones de septiembre.
Sea cual sea el resultado, las elecciones parlamentarias no resolverán las contradicciones. Las elecciones sólo evidencian la calidad de la pugna, el desenlace se dará, necesariamente en otro terreno.
Sería un error de los revolucionarios no prepararse para la gran guerra por el nacimiento del mundo del amor, y no entender que la batalla electoral es sólo una parte de esa gran guerra.
Si sólo trabajamos para ganar las elecciones, estaremos perdiendo de vista el gran objetivo estratégico. Si ganamos con métodos mellados, y no nos preparamos para el día después, entraremos en la etapa de desenlace con debilidad y seremos presa fácil de la restauración.
¿Qué deben hacer los revolucionarios?
Es necesario ganar las elecciones y, simultáneamente, salir fortalecidos, más concientes, informados, organizados, movilizados.
El desenlace que se avecina se decidirá en la esfera ideológica, allí con urgencia debemos hacer énfasis, explicar, sin complejos, las bondades del Socialismo, enfrentar los ataques del oligarca que deforma la idea socialista. Nuestros medios deben estar al servicio de este combate. Son momentos para retomar la formación de cuadros.
En el campo cultural debe ser constante el enfrentamiento. Estamos sometidos a un bombardeo tenaz de exaltación a los valores que sustentan al capitalismo. Nosotros debemos por todos los medios impulsar los valores de fraternidad, amor, solidaridad, entrega a las causas altruistas, repudio a la injusticia, que son soporte del Socialismo, de su cultura.
Pero sobre todo es importante la práctica socialista, nada educa más a un pueblo, nada lo hace más conciente que la práctica. Por eso es fundamental la fundación de las Zonas Socialistas, que allí el pueblo humilde vea, sienta el Socialismo. Que la clase trabajadora funde con su trabajo, con la relación armoniosa, el nuevo mundo. La Zona Socialista, con su ejemplo será una formidable escuela, manantial de entusiasmo, brújula del Socialismo, para el resto de la sociedad.
¡Chávez es Socialismo!
¡Ganar las elecciones, preparándonos para el Socialismo!

Publicado por: ungranodemaiz.blogspot.com

LAS ELECCIONES OLIGARCAS: OPIO DE LOS PUEBLOS

Las elecciones oligarcas, lo que allí se elige y cómo se elige, son una gran operación de adormecimiento de los pueblos. Recordemos cómo consiguió la IV república mantenerse durante casi medio siglo. No bien había terminado unas elecciones, ya estaba abierto el nuevo carnaval electoral, pululaban los candidatos y las pugnas entre ellos ocupaban el centro de la lucha política.
Es un sistema que fragmenta a candidatos y a electores, los confina a su egoísta individualidad, cada uno forcejea de manera mezquina en cada una de las etapas del proceso. Y al final la sociedad manifiesta su voluntad también de manera aislada, individual. Este tipo de elecciones oligarcas son el método más eficaz para la permanencia de la dominación burguesa. Veamos.
La Revolución lo ha heredado como sistema, como filosofía y sin dudas, está haciendo su labor de saboteo del avance del proceso. Distrae de mil maneras del camino de la construcción de una Conciencia Socialista, y nos desintegra. Evita la movilización de las masas en torno a objetivos políticos importantes. Nos sumerge en nosotros mismos.
Así vamos ganando elecciones y simultáneamente nos vamos desgastando, minando, porque en cada elección se va elevando el espíritu egoísta, que es base del capitalismo que combatimos. Es necesario entonces cambiar la manera de elegir.
En las elecciones parlamentarias debemos arrasar, de ese éxito depende el destino del país. Si Chávez sale débil de estas elecciones el oligarca se nos vendrá encima. Pero debemos ganar sin descuidar la movilización popular alrededor de objetivos políticos o, con más precisión, la movilización política nos educará socialistas y triunfadores.
Si Chávez sale fortalecido, sin dudas, se abren posibilidades socialistas como nunca hubo en el continente. Podremos avanzar corrigiendo entuertos, apretando el paso. Una de las tareas impostergables es fundar una nueva manera de elegir organismos nuevos.
La parsimonia del voto debe ser sustituida por el voto militante, el voto movilizado, responsable, social. La movilización debe ocupar un lugar estelar en la manifestación de la voluntad popular.
Pueblo movilizado, se aprende, se reconoce fuerte, se encuentra en la acción, y así talla la fraternidad del combate.
La necesidad del cambio que proponemos no son ataques al parlamento, al contrario, son construcción y defensa del Socialismo. Sin ellos el proceso, independientemente de la voluntad de los revolucionarios, irá desgastándose en la lógica oligarca, y al final habremos creado a los verdugos del sueño.
Sólo un pueblo organizado, movilizado, en la calle, apoyando los cambios socialistas, al lado del Comandante Chávez, podrá derrotar los extravíos del camino y fortalecer la ruta Socialista. En contraste, un pueblo disperso, adormitado por el opio electoral, será espectador y protagonista de su derrota.
Hoy tenemos motivos para movilizarnos: Chávez y el Gobierno Revolucionario son atacados de forma alevosa por la oligarquía internacional y la respuesta sólo es de algunos altos dirigentes del gobierno, la masa permanece ausente, y el partido elige candidatos…
¡Chávez es Socialismo!
¡Pueblo organizado y movilizado es Socialismo!
Publicado por: ungranodemaiz.blogspot.com


EL DESLINDE ELECTORAL

Las próximas elecciones parlamentarias son ocasión para el deslinde definitivo de posiciones ideológicas. Las decisiones que exige el avance de la Revolución producen necesariamente definiciones en todos los campos, y es en la política que se manifiestan con toda claridad.
En Venezuela ocurre una feroz lucha entre la posibilidad socialista y la restauración capitalista. Un enfrentamiento entre dos campos bien definidos. Veamos.
Uno, el campo socialista, que como es de esperar lleva en su seno importantes rasgos y partículas del capitalismo que quiere superar.
Este campo avanza con el liderazgo del Comandante Chávez a través de una tupida selva de contradicciones, errores, aciertos, búsquedas y discusiones, como corresponde a una verdadera Revolución. Pero siempre con la convicción de que el capitalismo debe ser superado, que el Socialismo es la única manera de salvar al planeta, que no hay futuro para la sociedad venezolana dentro del capitalismo.
El intento socialista venezolano ha conmovido al continente y al planeta, ha devuelto la esperanza a multitudes de excluidos, ha vigorizado las luchas justas. El decidido enfrentamiento a la hegemonía gringa trocó la geopolítica de la América. La ALBA, y UNASUR, son emblemas de la nueva situación.
Por supuesto que un proceso como la Revolución Bolivariana necesariamente despierta la ira de los oligarcas y del imperio gringo. Ya decretaron: ¡el ejemplo debe ser aplastado! ¡Chávez debe ser eliminado! Le temen por lo que ya hizo, pero más, mucho más, por lo que saben puede hacer. La Revolución debe ser guillotinada.
El otro campo es el antisocialista. Aquí se agrupan toda una fauna de agentes, politiquillos, oportunistas, partidos indefinidos, en mezcla con voceros imperiales, partidos de la cuarta, sifrinitos fascistas, los une un odio profundo a Chávez y a su accionar a favor de los desposeídos del mundo.
Tienen muchas formas de disfrazarse, de engañar, tienen un discurso construido para la ocasión electoral, hablan de muchas tonterías que todos sabemos son pura retórica, en el fondo se trata de debilitar a Chávez para truncar la esperanza, posponer una vez más el sueño.
Los campos están nítidos, las intenciones definidas: en las elecciones de septiembre se decide la suerte de la Revolución Bolivariana que encarna el Comandante Chávez. No son unas elecciones comunes, se trata de un enfrentamiento con los oligarcas internacionales y sus franquicias nacionales. Un enfrentamiento definitivo entre Chavistas contra antichavistas representantes de la muerte.
Ese es el carácter del choque brutal de septiembre, que nadie se engañe, que nadie se pierda en consideraciones superficiales, en estas elecciones sólo hay dos posibilidades: o se está con Chávez, con la Revolución, el Socialismo, el futuro de la Humanidad, o se está contra Chávez, contra la Revolución, se está por el capitalismo, por los gringos, por la muerte.
Los chavistas tenemos el deber de votar por los candidatos del PSUV, esos son los candidatos de Chávez, los que garantizan su permanencia, no hay excusas, nada que justifique no hacerlo. El pueblo debe mostrar disciplina y conciencia política.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Sin Socialismo no hay Patria!

Publicado por: ungranodemaiz.blogspot.com


LAS ELECCIONES TODO LO TIÑEN TODO LO TALLAN

A pocos días de las elecciones, la política gira signada por ellas. La prensa de oposición son boletines electorales, una cátedra de manipulación de masas, de construcción de las bases sociales del fascismo. La mentira, la exageración, la deformación tienen primera página en la prensa enemiga. Lo mismo pero multiplicado sucede en la televisión, verdaderos cañones de la infamia.
Las elecciones son vitales para la Revolución, y también para la contrarrevolución. Los gringos, que son en definitiva los que dirigen a la oposición, parece que decidieron esperar los resultados para tomar medidas drásticas contra nosotros. En las elecciones se decidirá el destino del país. Siendo así, las elecciones encierran una contradicción.
Tienen importancia para toda la sociedad, pero se decide en lo local, los candidatos se presentan por circuitos aparentemente aislados. La sociedad en estas elecciones se fragmenta en la mecánica electoral y, lo que es más importante, en la mente del elector. El mensaje es fragmentador, la causa social, lo universal, no aparece, y si lo hace es de forma marginal.
A los capitalistas les conviene esta desintegración, corresponde a la división de su economía, es reflejo de la gran división social que es, y sustenta al capitalismo.
Estamos obligados a batallar en este terreno oligarca, pero hacerlo con otra visión: los candidatos son por circuitos, pero también deben presentarse como representantes de un proyecto social, deben encarnar lo universal y lo local. Sólo así conseguiremos llevar a la masa la importancia de la decisión electoral.
En estos pocos días que restan se debe poner el énfasis en la importancia de las elecciones para la suerte del Comandante Chávez, de la Revolución, de la felicidad del pueblo.
No es posible que los candidatos anden por su circuito promocionándose aisladamente, muchas veces con contradicciones.
Ahora, es necesario unir a todos los candidatos en un solo bloque, a pelear juntos por Chávez, por la Revolución. Que la fuerza de unos compense la debilidad de otros, y que el pueblo entienda que se trata de una operación contra Chávez como resumen de las esperanzas del pueblo.
Explicar qué pasaría si la Revolución pierde, y qué pasaría si la Revolución gana. Combatir una a una las campañas de manipulación del enemigo oligarca.
Los revolucionarios debemos entender y hacerle entender al pueblo que se trata de un enfrentamiento entre dos enemigos, donde no cabe conciliación: el capitalismo no puede convivir pacíficamente con el Socialismo, la cohabitación forzada por la historia es en realidad una dura batalla por la sobrevivencia.
El tan cacareado “equilibrio” que los escuálidos promocionan para el parlamento no es posible: es una trampa para debilitar a la Revolución. Entre capitalismo y Socialismo no hay equilibrio, ni en lo económico y ni en lo político, no hay convivencia democrática posible, porque la razón de ser del capitalismo, su naturaleza, es la voracidad, su crecimiento constante no acepta ningún tipo de límite a su lucro, lo considera agresión, y arremete contra él.
¡Chávez es Socialismo!

Publicado por: ungranodemaiz.blogspot.com


LAS ELECCIONES BURGUESAS

Las elecciones burguesas son un formidable mecanismo de dominación, el imperio capitalista las impone a los países del mundo como condición para reconocerlos.
Los organismos internacionales funcionan como gendarmes de la celosa aplicación de las elecciones burguesas, que ellos llaman elecciones libres. Producen acuerdos y firman compromisos de cumplimiento de este tipo de consulta.
Ya lo anterior sería causa para ponernos alertas ¿Por qué ese interés de los países imperiales por imponer ese tipo de elecciones? ¿Por qué el mundo capitalista basa su legitimación en ellos? Busquemos la respuesta.
El proceso de elección burguesa, la forma de elegir y lo que es elegido, constituye un filtro para las tentativas liberadoras. Recordemos las elecciones burguesas de la cuarta república.
En ellas el voto era una mercancía que tenía precio, eran un carnaval opiáceo de ofertas publicitarias. En la época electoral se abría el cuerno de la abundancia, se repartía de todo, desde licor, música, hasta planchas de zinc.
La profundidad de los planteamientos electorales no iba más allá de los gingles publicitarios, la superstición y la magia sustituían a los argumentos rigurosos. El “voto castigo”, la “economía del voto”, sustituían los razonamientos.
Esas elecciones eran reflejo del país, y condicionaban la política. Toda la política giraba alrededor de las elecciones, se salía de una e inmediatamente se lanzaban los candidatos para la otra.
La sociedad se acostumbró a esa forma de disfrute de las migajas de la renta petrolera. Se esperaban las elecciones para que asfaltaran las calles, para ver de cerca a los dirigentes, para darle un papelito a un político conocido. Las elecciones avivaban, como un juego de azar, la esperanza de los humildes. Esta embriaguez funcionó durante medio siglo.
Hasta que fue tal el desajuste social, y fue tal la fuerza del liderazgo del Comandante, que las cadenas se aflojaron, y un aluvión electoral rompió el maleficio y llevó a Chávez al gobierno, entonces, se hizo el milagro de la Revolución Bolivariana.
Pero, la Revolución ha quedado atrapada en la lógica de estas elecciones que pretendieron ser sinónimo de consulta popular, así el germen de su destrucción crece en su seno.
El mecanismo es diabólico, pero sencillo de entender: para ganar elecciones burguesas hay que portarse como burgués. Es decir, usar las herramientas melladas del capitalismo.
Esas elecciones van diluyendo el fervor que hizo posible el primer aluvión, y se van transformando en unas elecciones burguesas típicas. De esta manera en el mejor de los casos se ganan, pero se va tallando un pueblo que exige y exhibe cada vez más comportamiento burgués tradicional, y se aleja de la senda revolucionaria.
Las elecciones burguesas no pueden ser el sello de esta Revolución, no son prueba de democracia, sólo demuestran lo mucho que nos falta por avanzar, por corregir. Si continuamos con estas elecciones, irremediablemente, condenamos a muerte al proceso, lo entregamos en las manos de la oligarquía. Es urgente modificar las formas de consulta de la voluntad popular.
¡Chávez es Socialismo!


Publicado por: ungranodemaiz.blogspot.com


ELECCIONES Y CLASES SOCIALES

Reflexionar los resultados de las últimas elecciones nos señalará el camino del triunfo. Veamos.
El voto revolucionario oscila, baja en las grandes ciudades, se mantiene en las pequeñas y en el campo. Reflexionemos.
El mecanismo electoral burgués eleva la vocación clientelar, limita la visión a lo inmediato, al entorno, exacerba el egoísmo, las masas se guían por supersticiones, el azar, el miedo, ocupan el lugar del razonamiento serio. Así el voto se hace voluble, sin convicciones: se puede votar por alguien que promete locuras que no puede cumplir, no importa, la elección opera en un mundo de ficción, es una embriaguez colectiva.
Las capas sociales más vulnerables a ese tipo de influencia son las capas humildes de los barrios de las grandes capitales. La plasticidad que requiere la vida del barrio, la viveza de la ciudad, el sacar provecho a cualquier situación, construyen una psicología del facilismo que se amolda bien a las ficciones de las ofertas electorales burguesas. No hay compromiso duro, todo puede cambiar de acuerdo a la oportunidad.
Cuando una oferta electoral, por la manipulación mediática, pierde la fuerza espiritual, cuando deja de ser portadora de la esperanza, entonces llegó la hora de la mudanza de preferencias.Cuando no se cumplieron las expectativas infinitas de recompensa material, cuando no se puede, sin esfuerzo, colmar las necesidades artificiales, entonces llegó la hora del voto castigo, se cambia al Guía por una promesa vacía. Así se explicaría la fluctuación del voto de las zonas humildes de las grandes ciudades.
En las pequeñas ciudades y en el campo, la situación es distinta, el hombre rural, es más mineral, tiene más solidez en sus preferencias, no cambia a la primera oportunidad, tiene otro sentido de la palabra empeñada. Las reivindicaciones que espera tienen que ver con su vida, con las necesidades naturales básicas, con la tierra. Así se explica la fidelidad de ese voto.
Entonces, cómo endurecer el voto de los humildes de las grandes ciudades.
Este es el gran reto de la Revolución, la respuesta está en los obreros zafados de la lógica capitalista y encontrados con su ideología. Veamos.
La Clase Obrera está destinada a consolidar a la Revolución, es la única que puede impregnar al resto de la sociedad de una sólida conducta revolucionaria, terminar con las oscilaciones de los barrios humildes de las grandes ciudades, atraer las capas sanas de la pequeña burguesía. Podemos decir que la Clase Obrera encontrada con su papel histórico es el centro de la Revolución, sin ella no sería posible.
La Clase Obrera debe salir del confinamiento de la fábrica, trocar el mezquino control obrero por el Control de la Clase Obrera, adquirir visión social, conducir al resto de la sociedad, a través del Trabajo Colectivo Voluntario, hacia su integración, impregnarla de la nueva ética.
Así todos aprenderemos la necesidad de dar para recibir, las bondades del trabajo de todos para beneficio de todos, derrotaremos las conductas que sustentan al capitalismo y guillotinan al Socialismo.
¡Chávez y Clase Obrera son Socialismo!